We are the mods: estilo y estética de la subcultura de los jóvenes de los ’60

Una de las subculturas más características del siglo pasado fue la Mod. Surgieron a finales de los años ’50 y tuvieron su auge durante la década de los ’60.

Pero, ¿qué es una subcultura?

Para adentrarnos en el tema, podemos entender a una subcultura como un grupo de personas que tienen ideologías y comportamientos que los hacen diferenciarse de la cultura que predomina en el momento. Durante los ’60, el hippismo fue el movimiento que más fuerza tuvo y como respuesta a él surgió la subcultura Mod.

Los mods eran jóvenes que se identificaban por sus gustos en la moda, la música y las motos scooters. Provenían de la clase media trabajadora y eran hijos de la guerra. Ellos tenían acceso a las últimas tendencias y en sus inicios escuchaban estilos musicales como el soul africano y el rythm and blues. Posteriormente,  durante los primeros años de los ’60, la subcultura mod era fanática de bandas como The Who, The Small Faces, The Animals y The Kinks que alzaban la bandera del movimiento.

Su estética era muy refinada: siempre lucían impecables y elegantes. Tenían influencias que provenían de la subcultura Teddy Boy de los años ’50, los cuales se inspiraban en la vestimenta de los dandies en la época eduardiana de principios del siglo XX.

Como fanáticos de la moda tenían elementos y prendas características que los hacían diferenciarse notablemente de la cultura predominante del momento. Los mods usaban el pelo bien prolijo y corto y las chicas mods también solían utilizar el peinado bob con flequillo. Además, utilizaban trajes a hechos a medida: los chicos mod usaban pantalones, camisas y sacos entallados y las chicas mod llevaban trajes de faldas y chaquetas, con camisas más bien holgadas.

Sin dudas, las prendas más características de este movimiento eran las camisetas Fred Perry o Ben Sherman, dos históricas marcas que al día de hoy siguen siendo referencia de esta subcultura. Además, si hablamos de los mods no podemos no mencionar las parkas: estas son la prenda más icónica del movimiento. Generalmente, estas eran heredadas de sus padres que habían estado en la Segunda Guerra Mundial y, particularmente, utilizaban los modelos M-51 y M-65. También, como abrigo utilizaban las icónicas chaquetas Harrington. Sin embargo, las chicas mod solían llevar abrigos de cuero o gabardina, largos hasta las rodillas. Ellas también fueron revolucionarias en ese periodo ya que llevaban pantalones, lo cual en esa época aún no era tan frecuente: su estilo era bastante andrógino.

En los pies, los jóvenes mod llevaban las famosas botas Chelsea, aquellas de caña corta que se ajustan al pie por medio de un elástico. Otra opción que iba perfecta para su estilo eran los mocasines.

En cuanto a sus estilismos, los chicos mod en ocasiones se delineaban los ojos, sobre todo para salir a bailar por las noches. Por su parte, las mujeres también ponían énfasis en sus ojos, añadiendo pestañas postizas.

Para tener como referencia, una de las principales referentes del movimiento mod fue Twiggy: ella se posicionó como la primera “supermodelo” ya que logró reconocimiento internacional. Este movimiento se veía identificado con ella ya que provenía de clase trabajadora y su estilo era andrógino y prolijo. Cabe destacar, además,  que fue la primera modelo en lucir la minifalda que fue creada en los años ’60 por la diseñadora Mary Quant.

Un elemento clave de esta subcultura eran las motocicletas scooters: usaban las Lambretta o Vespa. En aquel momento, el servicio de transporte público dejaba de funcionar temprano y los jóvenes querían salir a bailar por la noche. Es por esto que se compraron sus motos que, además, adornaban con muchos espejos retrovisores, convirtiéndolas en su sello personal.

Por otro lado, la insignia del movimiento mod es la conocida “Diana Mod” que se convirtió en el símbolo de toda una generación: es el famoso logo redondo de color azul, blanco y rojo. El significado de este surge de la Segunda Guerra Mundial. Durante el enfrentamiento bélico, la Royal Air Force (la fuerza aérea del Reino Unido) pintó sus aviones con esta insignia para diferenciarlos de los aviones nazis. Es así como se convirtió en un distintivo británico.

El movimiento mod se destacaba por interesarse en la cultura europea por sobre la norteamericana. Por esto, sus mayores enemigos eran los “rockers”, otra subcultura de esos años. Los mods consideraban que estos enarbolaban la cultura estadounidense y debido a estas diferencias, se generaban batallas campales entre ambos bandos que incluso salían en los diarios de aquel momento. Bandas como The Who utilizaron como logo distintivo la diana mod para diferenciarse de la música de EE.UU.

Sin dudas, podemos ver reflejaba a la perfección esta subcultura en la película “Quadrophenia”, lanzada en 1979 y dirigida por Franc Roddam. Esta, está basada en la segunda ópera rock de The Who (publicada en 1973) y cuenta la historia de Jimmy Cooper, un joven perteneciente al movimiento mod. La historia se narra en Londres y en la ciudad costera de Brighton. A este último lugar era al que todos los integrantes de esta subcultura asistían para ir a discotecas por la noche. Actualmente, Brighton sigue siendo un lugar de encuentro para los mods, donde anualmente se realiza el “Mod Weekender”: allí se realizan shows en vivo, hay competencias de scooters y pueden disfrutar de DJs y visitar mercados en los que encontrarán vinilos, ropa vintage, arte y recuerdos de esta icónica subcultura que se convirtió en un emblema del modernismo popular.

Para la década de 1970 los mods comienzan a perder protagonismo y esto se debió al auge (cada vez más fuerte) del hippismo. Muchos de los que antes pertenecían a la subcultura mod se convirtieron en Skinheads: estos eran considerados “los malos de los mods”. Se diferenciaban porque, principalmente, rechazaban la forma elegante de vestir. Se destacaban por lucir de otra manera, mostrando una imagen dura y relacionada a la clase obrera, utilizando prendas como camisetas Fred Perry, pantalones Levis y botas Dr. Martens.

Posteriormente, en los ’90 hubo un regreso de la estética de este movimiento debido al posicionamiento del britpop, muy influenciado por la música y la vestimenta de los ’60. Entre los máximos referentes de los años noventa podemos mencionar a artistas como Liam y Noel Gallagher o Damon Albarn que vistieron con orgullo sus prendas mods. En la actualidad, uno de los músicos que podemos seguir viendo que luce a diario sus prendas de estilo mod es el cantante Miles Kane. Incluso, en el año 2019, él realizó una colaboración junto a la emblemática firma Fred Perry. Para esto, fotografiaron al músico junto a fans con la colección de ropa en la ciudad de Brighton, demostrando que esta subcultura es aún referente de miles de jóvenes en el Reino Unido.

Los mods encontraron la forma de destacarse del resto y principalmente lo hicieron a través de su vestimenta, una de las mayores formas de expresión para mostrarle al mundo lo que somos. Tanto en la música como en la moda, la subcultura mod dejó una huella que aún sigue vigente.

Si querés conocer más información sobre Brighton y su relación con la subcultura mod ingresá acá y lee el post que hice sobre mi visita a esa ciudad, donde recorrí los lugares en los que se filmó la película “Quadrophenia”.

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